Ajo y Agua

Ajo y Agua

Que sea para bien de todos

Todo estaba listo para que el delantero Gareth Bale dejará al Real Madrid, lamentablemente, por la puerta de atrás, como algunos otros. Incluso, el técnico Zinedine Zidane le indicó la salida sin siquiera darle las gracias por sus casi seis años en el club, siempre en la búsqueda del brillo personal y del grupo, pero sin lograr los resultados esperados.

El francés no sólo dijo que si Bale se iba al otro día sería mejor para todos, también reveló que, si el delantero no jugó el primer partido de pretemporada, en la derrota contra el Bayern Múnich, fue porque el jugador no quiso, lo que evidenció aún más la mala relación entre ellos, algo que la prensa europea se había encargado de hacer público de manera paulatina y con detalles que incluso provocaron cierta sorpresa.

Zinedine Zidane cuenta con todo el apoyo del presidente Florentino Pérez, quien está un tanto desilusionado de Gareth, a quien las lesiones no le permitieron cubrir las expectativas que se tenían con él, las ilusiones que se habían generado con un futbolista de su indiscutible nivel y alto costo.

Sin embargo, la lesión de última hora que el joven Marco Asensio sufrió durante el amistoso del martes contra el Arsenal, lo cambió todo, encendió las luces de alarma y provocó que el técnico francés replanteara la estrategia que ya tenía diseñada para este mercado de verano, incluida la salida de Bale, quien ya se encontraba en China para firmar su contrato por tres años.

Todo estaba listo para que Gareth iniciara una nueva aventura en un futbol que tiene poder económico, pero de ninguna forma el nivel que se posee en España.

Finalmente, la opción quedó descartada, debido a que el Jiangsu Suning, equipo al que el galés iba a ser transferido, anunció la contratación del delantero croata Iván Santini, y entonces empezaron a ajustarse las cosas.

Les explico. Resulta que a los equipos del futbol chino sólo se les permite contar con cinco jugadores extranjeros, y con la llegada de Santini, el Jiangsu Suning alcanzó dicha cuota. Ya no había cabida para Gareth Bale en la escuadra asiática, pero al mismo tiempo el Real Madrid volvía a necesitar de sus servicios ante la inesperada lesión de Marco Asensio. Las estrellas, para mi gusto, se habían alineado.

Así es, parece ser que Gareth Bale se quedará en el estadio Santiago Bernabéu, como todo indica, y ojalá que sea con la disposición de darlo todo por la playera merengue, para lo que deberá sentarse a platicar largo y tendido con Zidane con el afán de limar asperezas y poner fin a cualquier diferencia que pudiera existir, ya que el liderazgo de Zidane está a prueba.

Por un lado, Bale no debe estar contento, pues después de que se frenó su traspaso, vio cómo se escapó entre sus manos el millón de euros que iba a ganar a la semana en el club con sede en la ciudad de Nankín, aparte de los altos impuestos que había que pagar por la misma transferencia.

Pero si lo vemos desde otro ángulo, esta podría ser una nueva oportunidad para el galés en el mejor club del mundo, ya que, además, según trascendió, la familia del delantero no estaba convencida de vivir en China, por lo que le habría pedido buscará otra opción en el mercado europeo.

Lo que es un hecho, es que, si Gareth se queda, que sea para el bien de todo el madridismo, principalmente del equipo, que en la próxima temporada debe reafirmar su grandeza, tras un año complicado debido a malas decisiones tomadas después de la renuncia de Zinedine Zidane.

Recordemos que la grandeza de la institución es muy importante, y por supuesto hay que cuidar la historia gloriosa que tiene el Real Madrid, ya que todos los que hemos colaborado y contribuido con un granito de arena, lo hemos hecho por una gran causa, y el que esté en este club, tiene que demostrar un compromiso a toda prueba.

Si Bale quiere ganarse al madridismo al ciento por ciento, tiene que tomar la responsabilidad de ser otro gran líder en el equipo, ya que a Benzema, con la marcha de Cristiano, le salió el liderazgo que tenía escondido, y si Bale no saca ese carácter, garra o dos amígdalas bien puestas, no convencerá al madridismo y se tendrá que marchar sí o sí.

¡Que te lo digo yo!

 

 

 

COLUMNAS ANTERIORES
<