Como director opino ESTO

Como director opino ESTO

Seleccionados mimados

De cara al inicio de un nuevo proceso mundialista, sería muy bueno que las cosas empezaran a cambiar, y no lo digo tanto por el planteamiento de renovación que está intentando el “Tuca”, porque lamentablemente su interinato no va a servir de nada, al menos que el próximo estratega Tricolor se anime a jugar con puros chavos, cosa que no creo.

Ya vendrán partidos oficiales, que son los que normalmente pesan y generan mucha presión sobre el director técnico, y jugársela con chavos sería un suicidio, como le pasó a Hugo Sánchez al dirigir una selección con límite de edad, con la que no logró el objetivo esperado. Después llegaron otros entrenadores que prefirieron no correr ese riesgo.

En la mayor, el asunto es completamente diferente. Ahí siempre deben estar los mejores, pero ¿a qué le llamamos mejores? Cada entrenador, como históricamente lo hemos visto, convoca a los jugadores de su preferencia. Ya ni hablar del caso de Cuauhtémoc con La Volpe en el 2006. Un futbolista como Blanco no lo volveremos a ver, pero es una muestra de cómo cosas se han hecho mal las cosas. A los que sí quieren ir, no los llaman, y a los que no, les ruegan.

Por mucho, el Temo fue mejor jugador que Omar Bravo. El Cuau está entre los mejores cinco futbolistas en la historia del balompié nacional, y La Volpe se dio el lujo de no convocarlo. Estoy convencido de que al menos le mete un gol a Angola y no hubiera fallado el penalti que erró Bravo contra Portugal.

Ahora que se da la lista de la Selección, en fecha FIFA contra Argentina, y algunos “europeos” no vienen porque tienen otras prioridades, creo que la ocasión es perfecta para dejar de mimar seleccionados, no volver a llamar a los que dudan del privilegio de vestir la playera nacional. Nunca serán los mejores los que no vienen a dar su máximo esfuerzo porque se sienten obligados. Se buscan jugadores que den todo, que realmente quieran cambiar las cosas y convertirse en históricos. Y cuando digo históricos no me refiero a ser máximo goleador. El futbol es un esfuerzo colectivo, los logros personales nunca pesarán más que los éxitos colectivos y ahí nos hemos quedado siempre muy cortos.

salvador@esto.com.mx

COLUMNAS ANTERIORES