Como director opino ESTO

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Hay futuro

La mejor generación de jugadores para la Selección aún está en proceso de elaboración, porque una cosa es tener calidad y otra muy diferente mostrar mentalidad. Para abrirle paso a los jóvenes, primero hay que sepultar a esas vacas sagradas que llegaban a vestir la verde como si le estuvieran haciendo un favor al país. Si algo nos demostró la Copa Oro no fue ver que México cuenta con un buen técnico porque ya sabíamos de la capacidad de Gerardo Martino, tampoco que Memo Ochoa y Andrés Guardado estén convertidos en los líderes del equipo, porque siempre han mostrado un gran compromiso; lo que deja en realidad este torneo de la Concacaf es que hay futuro para la Selección porque jugadores como los Rodríguez, Pizarro, Antuna, Gallardo, Álvarez, muestran que pueden y quieren estar en el Tricolor, al igual que Raúl Jiménez y Jonathan dos Santos, quien dio un gran partido y además se convirtió en el héroe de la gran final.

México empezó mal, Estados Unidos arrojó todo desde el inicio con la intención de sorprender para después replegarse y jugar al contragolpe como siempre lo ha hecho. Tristemente no han aprendido a jugar de otra manera, sólo que Pulisic, quien vale millones, no es un demonio como Landon Donovan, y Altidore tampoco es Clint Dempsey. Perdonaron al inicio del partido y pagaron un precio muy alto por esos errores.

El cambio generacional no es algo fácil y Estados Unidos tiene mucho trabajo por delante si quiere arrebatarle el protagonismo a México. Ya vimos que no ir a un Mundial siempre será un golpe muy duro, pero también nos debe quedar claro que cuando se va a una Copa del Mundo, se debe ir también con un buen técnico que sea capaz de darle rumbo a los jugadores y, en ese sentido, Martino ya demostró que es un trabajador de cancha y no un filósofo del futbol que dibuja ideas en el aire que nunca vemos aterrizar.

El “Tata” es más concreto y claro, los jugadores le entienden todo con mayor facilidad y los que no vinieron se lo perdieron porque ahora el argentino deberá mostrar fidelidad hacia esos jugadores que le respondieron en su momento y no apostar más por los que esta vez le dieron la espalda. Así de fácil.

salvador@esto.com.mx

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