Con la tecnología de Google Traductor

Mira

Desde tierras mundialistas. Alberto Lati
titulo-foto

Alberto Lati

6, julio 2017 - 13:41

Desde tierras mundialistas

No, no es lo que se esperaba. Sí, tiene que mejorar sustancialmente.

Cuando un año atrás se aprobó el video-arbitraje como apoyo para los silbantes en jugadas dudosas, la mayoría pensó (pensamos) que casi de inmediato funcionaría bien (incluso retomo palabras de un entusiasmado texto mío: ¡El futbol al fin sale de las cavernas!).

Vino el Mundial de clubes en diciembre y notamos que algo seguía mal: en términos de velocidad, en afección al ritmo, sobre todo en modificar la naturaleza de este deporte, en el concepto de la apreciación y hasta en algún absurdo (aquel penalti concedido en fuera de lugar).

Seis meses pasaron y, salidos de la Copa Confederaciones, el clima está todavía más enrarecido. Los árbitros parecen inseguros y presumiblemente lastimados en su credibilidad, el video no siempre se utiliza cuando amerita (pensemos en el clamoroso penal a favor de Chile al cierre del tiempo extra ante Portugal), cuando se recurre a él no suele ser con sentido común (todavía no creemos que de la trifulca entre México y Nueva Zelanda apenas se hayan concluido tarjetas amarillas; o qué decir de la amarilla al chileno Jara tras revisarse un codazo de roja), al implementarse se ha ido contra la lógica (50 segundos después de la acción polémica en el área, frenar un partido para ver repeticiones y decir que no era penalti: ¿y entonces los árbitros ante el monitor no tenían que haberse adelantado sugiriendo que el cotejo no frenara, que todo estaba en orden?). Para colmo, genera un corto circuito en la tradición de este deporte: ¿qué se hace cuando se anula un gol que un minuto antes ya habías festejado?, ¿y qué en lo que te dicen si tienes un penal en contra o si has sido absuelto?

El colmo ha llegado con los rumores que apuntan a un cambio de árbitros para la final, para evitar una rebelión de quienes se oponen con más fuerza al VAR (porque, de alguna forma, todos los jueces se oponen al sentirse exhibidos). Normalmente la FIFA suele buscar silbantes neutrales en su procedencia continental, aunque en la final sostenida entre un cuadro europeo y uno sudamericano, se modificó la asignación para tener a puros europeos.

Falta un año para el Mundial y esto tiene que mejorar muchísimo. O, quizá, así es el VAR y lo que tendrá que cambiar es nuestra manera de acercarnos al futbol. ¿Sería un precio adecuado a cambio de mayor justicia? ¿Y si ni pagando ese precio se consigue justicia? ¿O es que toda evolución duele?

Twitter/albertolati