HABLILLAS

POR JOSÉ ÁNGEL PARRA

La distancia mundialista indica un año, mas el pase a la justa tendrá que resolverse antes, de aquí a marzo, y aunque a decir de los números, y el calendario, México tiene el margen idóneo para asistir a la Copa del Mundo por octava ocasión consecutiva, gracias a que los rivales le dibujan un camino directo y sin necesidad de repechaje, lo cierto es que las últimas actuaciones del Tricolor despiertan preocupación.

A pesar de los recientes tropiezos en la pasada fecha FIFA, el tercer boleto directo que reparte Concacaf parece a la mano, pero repentinamente Panamá se ha metido como rival incómodo a la alegre ruta nacional. El partido directo, a celebrarse próximamente en territorio mexicano, y los otros compromisos en casa, frente a estadounidenses, salvadoreños y ticos, indican, si la lógica impera, que la Selección de todos clasificará sin inconvenientes a Qatar 2022.

Mas el factor del grito, que suele jugar en contra, así como el nulo aprovechamiento al estadio Azteca, a la altura, entre otros muchos aspectos, ayudan a imaginar futuros dramas en los próximos meses, en paralelo con la limitada estatura futbolística de los jugadores y la falta de definición, que suelen complicar al representativo verde.

De por sí, el panorama no ha sido de lo mejor. Muchos se quejan por la ausencia de Javier Hernández, pero el Chicharito no aparece en el organigrama por varias razones: una va ligada al desafío que tuvo hacia la Femexfut, en el respaldo dado a la Asociación de Futbolistas Profesionales. Otra lo instala fuera por culpa de una fiesta neoyorquina en la que se llevó, entre las espuelas, a un trabajador de logística que le organizó la faena en el hotel. Y la factura más clara es la evidente baja de juego, a la par de que perdió el piso.

El reproche, entonces, no es hacia el por qué no está Javier Hernández en las convocatorias de Gerardo Martino, sino al por qué el Tata no tiene más opciones en cada uno de los sectores del campo. Las nuevas generaciones continúan ahí, sólo que nadie se fija en ellas. Los que juegan en los equipos siguen siendo foráneos. Así, difícilmente habrá goles.

Chivas, que es el único plantel que aún apuesta por los paisanos, está que da pena. Su eliminación, en la repesca, confirma que hoy el futbol que tenemos aquí le juega en contra al mexicano.

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