Las reglas y los reglazos

Las reglas y los reglazos

El juego del hombre

Mañana, los ojos del mundo balompédico voltearán los ojos a Madrid, concretamente al flamante estadio Wanda Metropolitano, casa de los colchoneros del “Aletic”, en donde 68 mil almas gozaran, en vivo y a todo color la final de la Champions Ligue.

Aunque será una final inédita, no es la primera vez que dos equipos ingleses se disputan “la Orejona” (forma coloquial en la que se le nombra al trofeo que se le otorga al campeón). Ya en el 2008, en el estadio Luzhniki, de Moscú, el Manchester United se coronó venciendo al Chealsea en la serie de los fatídicos disparos desde los once metros para definir un ganador, luego de haber terminado empatados a un gol.

La gran figura del Tottenham Harry Kane (El “Huracán) tiene en vilo a su Director Técnico Mauricio Pochetino; toda vez que presenta una lesión en el tobillo y su participación está en duda.

Por su parte Jurgen Klopp timonel del Liverpool tampoco puede conciliar el sueño; en virtud de que, el brasileño y media punta Roberto Firmito de Oliveira aun no logra superar del todo los problemas que presenta con el músculo abductor, mientras que el guineano Naby Feita está descartado por lesión en el cuádriceps.

Luego de un par de electrizantes semifinales, en donde dejaron en el camino al Ajax y al Barcelona, el sueño de los aficionados es que se repitan la actuaciones de ambos contendientes, con lo que la emoción estaría garantizada.

Los rojos saltarán a la cancha como favoritos en busca de su sexta orejona; pero las espuelas, aunque nunca han tenido la dicha de levarla a sus vitrinas y es apenas su cuarta participación en la historia del prestigiado torneo, venderán cara la derrota.

La responsabilidad de dirigir las acciones recaerá en el colegiado mundialista en Rusia 2018, el esloveno Damir Skomina, de 42 años de edad quien se desempeña como agente inmobiliario fuera del maravilloso mundo de los hombres de negro. Conociendo su palmarés y a sabiendas de la calidad que posee como silbante, me parece que la justicia (y el espectáculo) está garantizado.

La cita es alas 14 horas, tiempo del centro de México. Pongan a enfriar las amargas, preparen la botana, hagan sus apuestas y dispónganse para ver frente al televisor los noventa minutos (aunque pueden convertirse en 120 y hasta llegar a la serie de penales) más trascendentes del año en materia futbolística, listos para disfrutar de… el juego del hombre.

 

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