Las reglas y los reglazos

Las reglas y los reglazos

Estamos a unos cuantos días de que ruede el balón para que inicien las hostilidades en el Mundial Rusia 2018 y los corazones de todos aquellos que queremos y amamos al futbol, se aceleran y la ilusión se acrecienta.

Los favoritos son los de siempre, los que pertenecen al selecto club de los ocho; es decir, de las naciones que han logrado ceñirse la corona en la justa mundialista.

Son cinco los equipos europeos que han saboreado las mieles de coronarse campeones: Alemania (4), Italia (4), Inglaterra (1), Francia (1) y España (1).

Mientras que, de este lado del charco, en el cono sur, son tres las escuadras que han hecho la hombrada: el pentacampeón Brasil, Uruguay (2) y Argentina (2).

De modo que para el torneo que inicia el próximo jueves, se antoja que alguno de los “ocho fantásticos” repita en el pódium, descartando por supuesto alguna sorpresa, como que un “caballo negro” proveniente de otras latitudes, pudiese dar la gran campanada.

Desde mi punto de vista el panorama luce muy borrascoso para el equipo de todos. No se le ve empaque, tampoco tiene llegada y no se defiende bien.

Tuve ocasión de ver en redes sociales un comentario que me resultó revelador: “Nunca el equipo que ha ganado el título, ha tenido un entrenador de distinta nacionalidad al de su Selección”. Por lo que termina el comentario cuestionando la permanencia del colombiano Juan Carlos Osorio como timonel del equipo tricolor (“que tiene mucho corazón y en la cancha lo demostrará”).

No me considero un detractor de Osorio; pero tampoco “un porrista” de la Selección. Aunque calificó al equipo caminando, al parecer en los últimos tiempos se le ha hecho bolas el engrudo y al equipo azteca no se le ve ni pies ni cabeza.

No es que sea pesimista, simplemente realista. No veo por dónde podamos ganarle a los Germanos, quienes nunca han perdido su primer encuentro en un Mundial. Nos van a apretar en la salida, nos van a quitar el balón y nos van a meter (por lo menos) un gol en el primer tiempo y dos más en el segundo, uno a balón parado.

La calificación se disputará en el segundo encuentro ante Corea del Sur, si los otrora roedores salen victoriosos, se puede fantasear con pasar a la siguiente ronda. El problema es que el equipo, no tiene gol.

Si se llega con tres puntos ante Suecia, se tratará de un duelo a muerte, literalmente, porque estos tíos reparten leña que es un contento.

Echando a volar la sinceridad, declarar que “México puede ganar la Copa del Mundo”, me parece utópico, irresponsable y estéril. Soñar con el quinto partido, en esta ocasión, me suena a misión imposible.

Lo más tangible, es que se pudiera pasar la fase de grupos en segundo lugar, para después enfrentar a Brasil y regresar a casa.

Lo peor que le pudiera pasar al Tri, sería que nuestros futbolistas estén de regreso en el terruño querido el 1 de Julio… para que puedan sufragar.

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