Las reglas y los reglazos

Las reglas y los reglazos

Sirve pa columpio

Agonizaba el pasado sábado, el partido América vs. Santos, el equipo visitante iba arriba en el marcador al son de un gol por dos, en un avance los laguneros perdieron la pelota y el extremo derecho se quedó tendido en el césped pretextando una lesión. Las Águilas, lo mismo que el silbante, ignoraron al supuesto lastimado, y emprendieron el ataque en pos del ansiado gol del empate.

Eso bastó para que Director Técnico de los acólitos se prendiera de la lámpara y reclamara airadamente que no se había respetado el “juego limpio”. El ataque no tuvo consecuencias; pero, el “Consorte de la liendre”, no se podía quedar callado, de inmediato respingó, muy a su estilo; tanto así, que los ánimos se caldearon y ambos timoneles “enseñaron sus fierros como queriendo pelear”.

El juez en turno, nuestro mundialista César Arturo Ramos Palazuelos, ni tardo ni perezoso, acudió al lugar de los hechos para imponer la calma mostrando, generosamente, sendas tarjetas rojas, mandando al par de rijosos a las regaderas.

Lo que llama poderosamente mi atención es que muchos comentaristas arremetieron en contra del colegiado, afirmando que: no tenía criterio, que había exagerado, que había pecado de estricto, que con una amarilla e incluso con una llamada de atención todo se hubiese arreglado. Ah caray ¿Desde cuándo aplicar la regla de juego es no tener criterio?

Dentro de las causales de expulsión. La regla 12 señala claramente como uno de los motivos: “Abandonar el área técnica de forma deliberada para proceder en forma provocativa o exaltada, lo que aplica a la perfección a la conducta exhibida por Miguel Herrera y Jorge Almada, lo que se traduce en que, no solamente se ganaron a pulso la tarjeta roja; sino que, la misma, fue apegada a derecho.

Por eso me sorprenden los comentarios “paternalistas” que avalan esta clase de pendencieros comportamientos, que no deben ser tomados como normales y cotidianos en nuestro querido deporte, sobre todos cuando recordamos que los entrenadores deben observar una conducta ejemplar e intachable, en todo momento, principalmente cuando se encuentran en el área técnica.

Y me sorprende aún más, como lo afirman algunas publicaciones, que la directiva del América tenga en mente “protestar” la expulsión ¡Por favor!, si por principio de cuentas, se la ganó, fue reglamentaria y contradice las promesas de buen comportamiento que había hecho su estratega apenas unas semanas antes: árbol que crece torcido… sirve pa columpio.

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