Las reglas y los reglazos

Las reglas y los reglazos

A otro perro con ese hueso

Por enésima ocasión, ya no sé: si llorar, reír o materialmente ponerme a rezar con las situaciones surrealistas que ocurren en el balompié mexicano.

Resulta que el pasado martes se reunieron en “La casa del futbol” los dueños del balón, para dar suelta a su imaginación, poniendo una serie de medidas “raras” que dejan muchas dudas respecto a si serán o no, de provecho para nuestro querido deporte.

En un futbol sin memoria, bueno sería remitirnos al mes de mayo del 2015, cuando Decio de María Serrano “juró ante la biblia” que para el 2018 la multipropiedad sería abolida del balompié mexicano. Afirmando que: “No habría marcha atrás, que se trataba de una decisión de asamblea perfectamente clara y establecida” … ¡Sí, Chucha!

Pues ahora, nos salen con que el Querétaro fue vendido y ya son tres los grupos que tienen dos equipos en el máximo circuito, lo que considero (y siempre he considerado) poco sano, sobre todo, cuando uno de dichos grupos es propietario también de una casa de apuestas ¡No hagan cosas buenas que parezcan malas!

Uf, pero cuando Televisa era la “multipropietaria”, los eternos sembradores de veneno se rasgaban las vestiduras y querían guisar una parte de la virilidad de sus propietarios en chilpachole… y actualmente, algunos lo ignoran, mientras que otros hasta lo celebran y aplauden.

Ahora, nos salieron con que van a reducir el número de extranjeros ¡Quiero creerles!; digo, si no cumplieron lo de la multipropiedad, seríamos muy idiotas si volvemos a confiar en sus promesas. “Como Santo Tomás… hasta no ver, no creer”.

Y para acabarla de amolar, desafiliaron a los escualos y de paso convirtieron en víctima al político y empresario mexicano, quien es un pájaro de cuenta que aprovechó la ocasión para inmolarse, clamando su inocencia y gritando a los cuatro vientos que se está cometiendo un abuso y una arbitrariedad en su contra.

Pienso que debieron dejarlo entrar a la asamblea, escucharlo, darle oportunidad de defenderse y al tomar la decisión de desafiliarlo, explicar con claridad todo el procedimiento y el proceso al que fue sometido, sin dejar cabos sueltos que solamente dan pie a la maledicencia popular.

Y ya para cerrar con broche de oro, al parecer hay pruebas de que el equipo Veracruz recibía subsidios del gobierno, lo que ha sido negado consistentemente por su, hasta el día de ayer, propietario… a otro perro con ese hueso.

 

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