Las reglas y los reglazos

Las reglas y los reglazos

No me fallen amiguitos

Les platicaré, estimados lectores, que hace algunos años tuve la oportunidad de escribir un libro. El título original era “Los árbitros también juegan”; sin embargo, la primera editorial que me iba a hacer el favor de publicarlo decidió cambiarle el nombre por “El silbatazo final”. A la mera hora se echaron para atrás y luego de un largo peregrinar no me quedó otra alternativa que hacerlo por mi cuenta, de manera independiente.

No quiero decir que editar, publicar y comercializar un libro en México sea una mafia… porque no quiero faltarle al respeto ni ofender a la mafia.

Se trató de un libro blanco, plagado de anécdotas, una chuscas, otras tiernas, basadas en las experiencias que tuve como silbante, en donde quizá el objetivo era que, al terminarlo el lector se quedara con la sensación de “qué bonito ha de ser árbitro de futbol”.

“Y la vida siguió como siguen las cosas que no tienen mucho sentido” (Olé Joaquín Sabina) y la cosquillita de escribir un segundo libro coqueteaba con mi pelona cabecita; de modo que, un buen día, sin siquiera pensarlo, ya me encontraba frente a la computadora para plasmar las anécdotas que “se me habían quedado en el tintero”.

Así, decidí contar también algunas de las vivencias que he tenido a lo largo de mi carrera como Médico Veterinario, así, en algunos de los relatos ocurren situaciones entremezcladas que abordan ambos temas; es decir, mis experiencias con los animales de cuatro patas y mis aventuras con el silbato. Se trata de un libro más atrevido, revelador de algunas situaciones que ocurren en el balompié que el aficionado común no se imagina.

Me siento bendecido; toda vez que, la vida me permitió combinar las dos grandes pasiones de mi vida: el futbol y el amor que le profeso a los animales. Esto dio lugar al título de la obra, porque siento que el destino ha sido muy generoso conmigo aplicándome “La ley de la ventaja”.

Inclusive, al retirarme de las canchas, los astros se alinearon para de nueva cuenta aplicarme “La Ley de la ventaja” y permitirme, continuar laborando en mi clínica veterinaria, procurando el bienestar de los canes y al mismo tiempo trabajar en los medios; en Televisa como analista arbitral, en el programa radiofónico Espacio Deportivo y en el Diario de los Deportistas escribiendo un par de veces a la semana para ustedes.

Todo esto viene a cuento; en virtud de que, a finales de este mes de enero, estaremos poniendo a su consideración el nuevo material, estén al pendiente… no me fallen amiguitos.

 

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