El balón no se ha puesto en juego

El pasado sábado, al celebrarse en el Coloso de Santa Úrsula el partido América vs. Monterrey, al minuto 73, el silbante Diego Montaño decretó una pena máxima a favor de los de Coapa. Roger Martínez se perfiló para cobrar teniendo el infortunio de resbalar al momento de patear el balón, lo que provocó que, una vez revisada la acción en el VAR, se anulara el tanto; toda vez que el balón había terminado en el fondo de las redes, marcando un tiro libre indirecto.

De inmediato, a la gran familia del futbol “se le hizo chico el mar para echarse un buche de agua” y, cual expertos especialistas, todos emitieron su sabia opinión. La mayoría concordaba que el gol había estado bien invalidado porque “lo había jugado dos veces”.

Como ya es una costumbre en este espacio periodístico y como lo dijo el desvalijador de coches “vamos por partes”. Lo que se sanciona no es que “haya jugado dos veces el balón”; sino, que “una vez que el balón fue puesto en juego, vuelva a tocarlo (o jugarlo) sin que haya sido tocado (o jugado) por otro participante (compañero o adversario).

Es de suma importancia entender cuándo el balón ya fue “puesto en juego”. Vamos a poner un ejemplo: en un tiro de esquina, antes de que la pelota sea pateada, el portero golpea con el puño a un delantero, el árbitro no puede sancionar penal; en virtud de que, “el balón no estaba en juego”; es decir, “había bola muerta” y para marcar un tiro libre (directo o indirecto) es indispensable que el balón ya esté en juego; es decir, que haya sido pateado y se haya puesto en movimiento.

Antes, para que balón se considerara ya en juego, tenía que recorrer una distancia igual a su circunferencia (de 60 a 71 cm). Después, bastaba con que “hubiera sido pateado y se moviera”; pero ahora se tiene que patear y “moverse claramente”.

En el penal ejecutado por Roger (y en el de hace unos meses por el “Cabecita”) para ser invalidados se necesitaba: 1) que fuera pateado (o tocado) con el pie izquierdo 2) Que el balón se moviera claramente (momento en que ya estaría en juego y dejaría de ser bola muerta) y 3) Que fuera pateado con el pie derecho.

No es infracción jugar el balón simultáneamente con los dos pies. En mi opinión ambos goles fueron legítimos. Cuando lo patearon con el pie derecho todavía no se había movido claramente, por lo tanto, todavía no estaba en juego. No se puede señalar un tiro libre … cuando … el balón no se ha puesto en juego.

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