Hay que reconocer que, aunque el repechaje en el balompié mexicano ha sido criticado por propios y extraños, a la mera hora nos regalaron algunos partidos trepidantes que tubieron a los aficionados en el borde de la butaca. Menos mal.

Así, el Puebla vs. Chivas mantuvo el interés hasta el último segundo en la serie de fatídicos tiros desde los once metros para definir a un ganador que, finalmente, resultó ser el equipo de la franja, tras varias veces que el rebaño sagrado perdonó el penal de la victoria. Es cierto, hubo una pena máxima polémica durante los 90 minutos, a favor del Puebla, en dónde queda la duda si la falta ocurrió dentro o fuera del área. De cualquier manera, el trabajo del Gato Ortiz con la ocarina resultó, en mi opinión, prueba superada.

En Toluca fue muy halagüeño ver a unos Pumas trasformados, con el sello de la casa, mostrado la garra de antaño, brindando un muy buen partido; así como, una gran satisfacción a la fanaticada universitaria, al dejar en el camino a los choriceros, mostrando futbol de élite. En mi opinión, la transformación ocurrió tras el regreso del doctor Miguel Mejía Barón, como vicepresidente deportivo, a la institución. Bastante bueno el trabajo del colegiado Fernando Hernández.

En el Azteca, los rayados se llevaron claramente la victoria a domicilio, ante unos cementeros heridos de muerte. Fue un partido polémico en el que, aunque no influyó en el resultado final, el arbitraje del cantante Fernando Guerrero fue dubitativo y sí influyó en la conducción al no sancionar un penal a favor del Monterrey cuando agonizaba la primera parte, a pesar de haber contado con la ayuda de la tecnología.

Y en la comarca lagunera los Santos de Torreón libraron fácilmente el leve escollo que representó el San Luis imponiéndose al son de dos goles por cero. El segundo tanto de los acólitos fue merced a un penal producto de unas manos, en donde los que no se han actualizado critican a nuestro mundialista César Arturo Ramos Palazuelos en el sentido de que el balón le pegó al defensor luego de rebotar en su propio cuerpo, ignorando que el párrafo que daba lugar a esa exclusión de la infracción ya fue suprimido de la regla de juego.

Total, que al iniciar la gran fiesta del futbol mexicano llama mucho la atención la serie América vs. Pumas, que en mi opinión es más que un clásico (no lo bajen de categoría). Si los de Coapa quedan fuera y gana el León podríamos soñar con una semifinal en donde haya … clásico del norte.

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