“Somos más resistentes” 

 

En diciembre de 2019, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recibió el reporte de una neumonía de origen desconocido que se había presentado en China, concretamente en la ciudad de Wuhan. 

 

Rápidamente se percataron de que el responsable (o el agente etiológico, como se dice en medicina) era un coronavirus. En pocas semanas, el mal se extendió a muchos países convirtiéndose en una pandemia. 

 

Una epidemia es una enfermedad contagiosa que afecta a muchas personas en el mismo lugar o región. Una pandemia es lo mismo; pero, con mayores dimensiones, es decir, la afección se extiende a numerosos países. 

 

Luego de dos años, los daños a: la salud, la vida y la economía de muchísimas personas han sido devastadores y el futbol, nuestro querido deporte, no ha escapado a sus efectos. 

 

Los coronavirus tienen la capacidad de mutar constantemente. Esto significa que “cambian” volviéndose, a veces, más patógenos y virulentos, aumentando su capacidad de producir daño y afectando a otras poblaciones, por ejemplo, a los niños. 

 

Por eso, cada vez que hemos pensado que se trata ya de “una prueba superada” ha llegado la segunda, tercera y hasta la cuarta ola, por más anunciada que haya estado la famosa frase que afirmaba que “la cuerva había sido controlada o aplanada”. 

 

Aunque la vacuna “ha hecho la tarea”, al parecer la negativa de algunos individuos a inocularse; así como, la falta de inmunización del 100 % de la población, han colaborado generosamente a perpetuar al bicho. 

 

Toda esta introducción epidemiológica viene a cuenta en virtud de que, la cuarta ola, patrocinada por el Ómicron, ha obligado a cambiar (una vez más) los protocolos de la Liga Mx. Ahora, los equipos se deben realizar pruebas de antígeno Covid 72 horas antes de cada partido y en el desafortunado caso de que un equipo cuente con más de siete futbolistas infectados, obligatoriamente, se tendrá que posponer el encuentro. 

 

Así, en la fecha uno del Clausura Grita México los Tigres reportaron 13 casos positivos y el Toluca 12, lo que forzó a que sus encuentros contra Santos y Pumas, respectivamente, fueran reprogramados. Vamos a ver qué ocurre para la segunda jornada del torneo. 

 

Del mismo modo, en un acto de responsabilidad, los aforos a los estadios han sido restringidos, la mayoría a un 50 %; sin embargo, la máquina celeste de Cruz Azul, disputará su partido en contra de Ciudad Juárez del próximo sábado, sin restricción alguna. Y, es que … los chilangos … herederos directos de los Aztecas … “somos más resistentes”.

 

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