Misión imposible

Luego de casi siete años en los que los aficionados que asisten a los partidos de futbol han dado muestras de su nivel cultural y educativo emitiendo el deleznable grito homofóbico, por fin las autoridades de la FMF han tomado medidas drásticas para tratar de evitarlo ¡Enhorabuena!, ¡Más vale tarde que nunca!

Resulta lamentable que: ni la CONAPRED, ni la Liga Mx, ni la CONCACAF, ni SUM, ni todos los patrocinadores del Tricolor, hayan logrado convencer al “respetable” de abstenerse de dicho comportamiento y que se tenga que recurrir a estrategias coercitivas para lograrlo.

Para poder asistir al estadio, en un partido del equipo de todos, habrá un estricto control de las personas que ingresen al inmueble; toda vez que, deberán registrar su boleto e identidad, previamente, para obtener un código QR que será su “salvoconducto” para entrar a disfrutar del encuentro.

Las personas que sean sorprendidas violando las disposiciones serán retiradas del estadio y se les prohibirá, durante cinco años ingresar a ver los duelos de la Selección Nacional.

Lo que más me llamó la atención de la conferencia de prensa dictada por Yon de Luisa fue la estrategia que utilizaron para que el TAS (Tribunal de Arbitraje Deportivo) pospusiera la sanción impuesta por la Comisión Disciplinaria de la FIFA que pende sobre México hasta considerarla en unos meses.

No solamente le solicitaron que tomara en cuenta las medidas que ya se habían implementado con anterioridad; sino, que les diera la oportunidad de “probar” las nuevas, para así, poder conocer su efectividad y sus alcances.

Así, en los dos próximos juegos de locales (en contra Costar Rica, el 30 de enero y ante Panamá, el 2 de febrero) se realizará un ensayo, a manera de simulacro, con dos mil aficionados, para que, sea el próximo 24 de marzo, cuando el Coloso de Santa Úrsula se vuelva a vestir con sus mejores galas, haciéndole los honores a la escuadra de las barras y las estrellas, cuando entre de lleno en funcionamiento el flamante sistema.

Igual, sin querer, las “represoras” medidas (que son la únicas que acata el pueblo bueno) ayuden a erradicar otro de los males del balompié mexicano: la reventa.

Me parece increíble que se tenga que llegar a estas instancias para evitar que el futbol mexicano sea sancionado, incluso con la pérdida de puntos. Tal vez se evite el grito; pero, convencer, educar o tratar de concientizar a los inadaptados, que nos han llevado a esta triste situación, será una … misión imposible.

COLUMNAS ANTERIORES