Enfocarnos más en el juego

Existen muchísimos aficionados que piensan que, porque han visto futbol toda su vida (o porque incluso lo han practicado o debido a que alguna vez le entendieron a la regla del fuera de lugar) tienen la autoridad para opinar sobre cualquier jugada polémica, olvidando quizá que la regla ha cambiado y argumentos tales como: “es que hizo por el balón” o “lo está distrayendo” o “´la pelota iba hacia la zona” han quedado caducos y si alguna vez tuvieron validez, en la actualidad forman parte de la prehistoria balompédica.

Esto viene a cuenta en virtud del gol del América, obtenido el pasado miércoles en el Estadio Cuauhtémoc, que significó el empate a uno frente al equipo de la franja, en donde al cobrar un tiro libre aparece adelantado, flagrantemente, Bruno Valdez; sin embargo, el colegiado Luis Enrique Santander, acertadamente, otorgó el tanto.

Por principio de cuentas debemos recalcar que, en la regla once se puede leer que “No es una infracción estar en posición fuera de juego”. Para que dicha posición sea sancionada se requiere “un ingrediente extra” que es “participar en el juego de forma activa”.

Existen tres maneras de involucrase en el juego activo: 1) Interfiriendo en el juego (para lo cual se necesita tocar forzosamente el balón) 2) Ganando una ventaja (para lo cual se necesita forzosamente tocar el balón luego de un rebote en el poste o en un rival) y 3) Interferir en contra de un adversario.

Para que se pueda sancionar a un atacante por interferir en contra de un adversario, en primer lugar, el defensor debe tener posibilidades de jugar el balón. Además, le deben impedir CLARAMENTE jugarlo: estorbándole, obstruyéndole o disputándoselo.

En el caso que nos ocupa, Bruno Valdez, estaba en posición fuera de juego; pero, no era sancionable, debido a que, jamás tocó el balón y tampoco le impidió, de manera alguna, jugarlo a su adversario.

Israel Reyes, número 12 del Puebla brinca libremente, sin que nadie le estorbe a intentar disputarle el balón al autor del gol (Sebastián Cáceres) quien venía de buena posición. Si bien es cierto que Bruno Valdez “toca” a Israel Reyes con la mano ¡Por favor!, eso no le causa ningún impedimento para moverse libremente e intentar defender su meta.

Lo más grave de todo esto es que en el futbol mexicano, “todos saben de arbitraje” y se han encargado de convertir jugadas polémicas en verdaderos errores garrafales de los silbantes; sin mencionar que, cada decisión de los colegiados la han trasformado en una “conspiración”.

En mi opinión deberíamos de parar de proponer a los hombres de negro como las estrellas protagónicas del futbol y … enfocarnos más en el juego.

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