Las reglas y los reglazos

Las reglas y los reglazos

Un deporte de tramposos

Según esto, la Liga Europea de Campeones, mejor conocida con el rimbombante nombre de La Champions, es el mejor torneo del mundo y a media semana se disputó la jornada 4 de la fase de grupos, que resultó prolífica para el comentario.

Aunque, hay que reconocerlo, nos regaló pinceladas de belleza y, por momentos, futbol de alto kilo voltaje; también lo es que, se presentaron incidentes que dejan muy mal parado a nuestro querido deporte.

En el triunfo del Real Madrid frente al Viktoria Plzen, de la República Checa, al minuto 12, Sergio Ramos le propinó un tremendo codazo, en pleno rostro, a Milan Havel, que escapó a la concentración del silbante alemán Deniz Aytekin y sus asistentes. Una jugada brutal que ensució al futbol, en la cual campeó la violencia; así como, la impunidad. Era expulsión y ni falta marcaron.

En el Manchester City contra Shakthar Donetsk, de Ucrania, al minuto 22, el inglés Rahim Sterling, se tiró un grotesco clavado dentro del área enemiga para que el juez Víctor Kassai, de Hungría, “mordiera el anzuelo” y señalara la pena máxima. Gabriel Jesus ejecutó el disparo para encaminar a los ciudadanos al triunfo de seis goles por cero.

Imagínense, qué hubiera ocurrido si Pep Guardiola, DT del City, hubiera ordenado, en un acto de justicia, que fallaran intencionadamente el penal que les había “regalado” el árbitro. Hubiera sido un monumento al juego limpio; pero, sería “como pedirle peras al olmo”.

¿Quieren más? Luego de que el Manchester United sacó la victoria en Turín, frente a la Juve, remontando en los últimos minutos un marcador adverso de uno por cero, José Mourinho, DT de los Diablos Rojos, se burló del “respetable”, demostrando que suele ser un mal perdedor y además un pésimo ganador. El hecho de que el público lo hubiera estado insultando todo el partido, en mi opinión no justifica su actitud ¡Tan malo el pinto como el colorado!

Tal parece que el futbol ha borrado la palabra “ética” de su diccionario y “lo importante es ganar, a cualquier precio, aunque sea en buena lid”.

De repente el VAR cobró muchos adeptos, quienes piden a gritos la tecnología para impartir justicia en el prestigiado torneo; sin embargo, el video arbitraje no los va a educar, ni habrá sistema que valga, mientras el futbol se caracterice por ser… un deporte de tramposos.

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