Las reglas y los reglazos

Las reglas y los reglazos

Sólo ocurre en México

Que los ojos del universo balompédico estén puestos en la final de la Copa Libertadores de América, para que una bola de pelafustanes confunda la pasión con la sin razón, cometiendo una serie de tropelías, generando actos violentos y vandálicos, que culminen con la suspensión de la llamada “final del mundo” … solo ocurre en Argentina.

Que todo esté listo para que la NFL organice un partido estelar, de lunes por la noche, en la Ciudad de México, ilusionando a miles de fanáticos, para que al cuarto para la hora salgan con que “a chuchita la bolsearon y no sabe dónde quedó la bolita”, y que el evento tenga que ser programado en otro escenario, porque la (sagrada) cancha del coloso de Santa Úrsula estaba en paupérrimas condiciones… solo ocurre en México.

Que realice una película mexicana, un “peliculón”, que sea aclamado por los conocedores del séptimo arte y que, por intereses económicos, al grito de poderoso caballero es don dinero, el público no la pueda ir a ver al cine o su exhibición se encuentre muy restringida en las salas cinematográficas y se tenga que conformar con verla en la pantalla chica, forzosamente a través de Netflix, a partir del 14 de Diciembre… solo ocurre en México.

Que a un boxeador quien hace apenas unos meses fue sancionado por la Comisión Atlética de Nevada, al resultar positivo por Clembuterol en dos controles antidopaje, se le distinga entregándole el Premio Nacional del Deporte… solo ocurre en México.

Que los dueños del balón hayan desperdiciado medio año buscando al Director Técnico idóneo para conducir los destinos del equipo de todos rumbo a Qatar 2022… solo, ocurre en México.

Que un individuo gane arrolladoramente una elección, generando grandes esperanzas de un cambio verdadero, para que durante el tiempo de espera para llegar al poder desgaste tanto su imagen: denostando, confrontando y tomando decisiones irracionales y contradictorias, anotándose varios autogoles… solo ocurre en México.

Que los “peces gordos”; es decir, los futbolistas que se encuentran contratados en el viejo continente se hayan negado a atender la convocatoria para integrar la Selección Nacional, porque según trascendió “todavía no les pagan los premios del pasado Mundial celebrado en Rusia… solo ocurre en México.

Y el colmo, que tengan que “premiar” a los jugadores de una Selección que logró muy poco y al final de cuentas resultó “pan con lo mismo” … sólo ocurre en México.

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