Hombres de hierro

 

Los ejemplos de vida que una y otras vez nos dan peleadores de gran éxito que conocieron lo que es el infierno en su vida personal, son algo que debemos aprovechar para animarnos a superar cualquier situación.

Tyson Fury, quien proclama sus raíces gitanas, no se guardó nada cuando en 2016 habló de sus adicciones al alcohol, la cocaína… y la comida, lo que le hizo echar por un hoyo la fama y prestigio que conquistó al terminar con un prolongado dominio de Wladimir Klitschko al arrebatarle los cintos mundiales de peso completo (WBO, IBF y WBA) y, en menos de un año, terminar sin nada, más que con su fe y sus convicciones, lo que fue clave para sobreponerse incluso a tendencias suicidas.

Carlos Zárate causó sensación como monarca universal gallo del WBC, con un porcentaje increíble de nocauts; sin embargo, igual que Fury aunque por causas distintas, cayó en depresión después de perder el título en un veredicto que lo dejó completamente decepcionado y también se refugió en las drogas y el alcohol, al grado de deambular por las calles y en zonas de la más alta peligrosidad.

Gracias a la mano amiga del Consejo Mundial de Boxeo, el apodado “Cañas” se rehabilitó y de repente lo vimos ofrecer pláticas en congresos internacionales para exponer esa oscura etapa de su existencia y pregonar que sí se puede salir del inframundo.

Alfonso Zamora, el único mexicano con medalla olímpica (plata en Munich 72) que conquistó un cetro del mundo como profesional, nos confesó que “se drogaba desde que era amateur” y entrenaba en el centro para deportistas de élite en la capital azteca.

Al igual que Zárate, quien fuese su acérrimo rival en el ring, el “Dado de Tlatelolco” se asió de la mano que Don José Sulaimán le extendió y desde hace muchos años lleva una vida saludable y de éxito como parte del boxeo de Aguascalientes, donde radica.

JC Chávez constituye el caso más reciente de reivindicación y de glorioso retorno tras muchos calendarios de estar en las garras del demonio de los vicios. Chávez da charlas de superación y su carisma le hace permear el ánimo de sus oyentes.

Son incontables casos de campeones que perdieron todo por causa de las adicciones. Hoy existe mayor comunicación para ayudarlos a andar en el camino correcto.

 

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