Tierra de gigantes

 

Debieron transcurrir dos centurias desde que se tienen registros del pugilismo profesional para que surgiera el primer campeón del mundo de peso completo de sangre mexicana y que, como ya sabemos, es Andy Ruiz.

A mediados del siglo pasado se hizo famosa la frase “división de lujo del boxeo mexicano” y era la de peso gallo (118 libras o 53.524 kg), en la que brillaron inicialmente dos ídolos: Raúl “Ratón” Macías y Rubén Olivares.

Ya habíamos tenido un monarca del orbe de los semicompletos, el bajacaliforniano Julio González, y uno de peso supermedio, Gilberto “Zurdo” Ramírez, sin que se pusiera tanta atención en ellos como ahora ocurre con Saúl “Canelo” Álvarez.

Sin ser un hombre grande (1.75 metros ), Saúl Álvarez perfeccionó su manejo de la defensa y el contraataque para vencer a rivales en las divisiones superwelter, mediana, supermediana y semipesada, con un subir y bajar a voluntad. Logró lo inimaginable al combinar su manejo de la cintura, la distancia en el ring y un letal golpeo al cuerpo como eje de su ataque, apoyado en una mandíbula granítica.

Después de derrotar a Miguel Cotto en 2015 para convertirse en soberano de peso medio del WBC, el control de su peso le permitió regresar a superwelter en 2016 para quitarle lo invicto a Liam Smith y obtener el fajín de las 154 libras de la WBO, al que renunció.

De ahí se enfiló hacia la lección de boxeo que le dio a Julio César Chávez júnior en mayo de 2017, y a continuación protagonizó el primero de sus choques con Gennady Golovkin, en lo que es una historia muy conocida. Contra Chávez impuso un tope máximo de 164 libras. En tal ocasión se habló de un duelo de esquinas entre Eddy Reynoso y Nacho Beristáin, quien se resignó a mirar cómo el jalisciense le ganaba los 12 rounds a su alumno. 

Una prueba de que las divisiones grandes parecían poco amigables para nuestros compatriotas es que no se tuvo campeón mundial de peso medio hasta que Julio César hijo conquistó el cinto del WBC.

México se ratifica como tierra de gigantes. Según Dan Rafael, el “Canelo” declaró en la mesa redonda de este miércoles, ante una docena de reporteros en Las Vegas, que mantiene su propósito de obtener el título de los cruceros e ir aún por más, como sería desafiar al invicto ucraniano Oleksandr Usyk, el tremendo rey pesado WBO/WBA/IBF. 

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